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Manual para las horas previas de un gran partido

Máxima expectación ante el Real Madrid-Wolfsburgo.

Los alrededores del Bernabéu, poco antes del encuentro.

Probablemente, en lugar de concentrarse en Valdebebas, los jugadores del Real Madrid deberían haber sido repartidos por los hogares de una veintena de madridistas. Con ellos hubieran compartido la noche de ayer y el desayuno de hoy. A su lado, habrían comprendido la inquietud que se siente, los nervios, la pizca de miedo. Recogido el desayuno y bien hecha la cama, los futbolistas quedarían liberados para marcharse a su hotel de concentración, tampoco es cuestión de que Zidane se pase la tarde recorriendo Madrid para dar las últimas instrucciones tácticas.

Existe otra alternativa, para quien no guste de dormir en casas ajenas. Sería, digamos, la opción cinematográfica. Durante esta mañana inútil los jugadores ocuparían sus asientos en una pequeña sala de proyecciones, donde verían resúmenes de las remontadas históricas del Real Madrid, editadas por el equipo de Informe Robinson y comentadas, finalmente, por alguno de los protagonistas de entonces. Saldrían a colación las arengas de Camacho (“la primera patada es nuestra”) y el italiano de Juanito (“noventa minuti…”), se hablaría del ambiente enloquecido y del desconcierto de los rivales; también se disertaría, seguramente, sobre la psique de los señores árbitros.

Cumplido este protocolo, no sería necesario convocar a los aficionados, de manera algo impostada, para recibir entre vítores al autobús del equipo. Los futbolistas ya sabrían lo que se siente, lo que se dice y lo que se sufre. La mejor forma de visualizar un objetivo es verlo con tus propios ojos, desayunar con él. El partido de hoy no se debe remontar ni por el club ni por la historia, aspiraciones intangibles, sino por la gente. Esa misma gente que lleva toda la mañana viendo llover y preguntándose cómo estará drenando el césped del Bernabéu, cómo se pondrá el campo de pesado, cómo saldrá el partido y cómo será la vida a las once de la noche.

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4 comentarios

  1. Enorme, Juanma.

    Estoy odeado de madridistas que lo viven asi….
    Has descrito literalmente la sensación de hoy en la ciudad.

  2. Enorme.

    Describiendo a la perfección cómo se respira en esta mañana en Madrid…

  3. Bravo, Juanma.

    Las noches europeas no eran lo mismo si ti.

  4. Agus

    Andaba yo un tiempo mosqueado con no encontrar rastro alguno de tu pluma por cierto diario deportivo. Lo que al principio pensaba que eran unas vacaciones tuyas han resultado serlas del sentido común y el buen gusto en la dirección del periódico. Te agradezco que te hayas animado a embarcarte en este blog, del que a partir de ahora me considero seguidor por textos tan certeros y elegantes como éste que acabo de leer.

    Gracias, Juanma. Cuando hagas un Periscope avísanos a todos.

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