Nairo Quintana, en modo galán.

Nairo Quintana, en modo galán.

 

Cuando Nairo Quintana, ya ganador de la carrera, sprintó a Froome en los últimos metros hizo demostración pública de una rivalidad que no será amable, sino encarnizada. Había quien especulaba con que podrían llegar juntos y de la mano, y es cierto que hubieran compuesto una bonita foto, resumen ilustrado de la Vuelta 2016. Sin embargo, si no hubo galanterías en la cumbre de Aitana es porque allí no acabó una batalla; empezó una guerra.

Froome contestó al último acelerón de su adversario con un aplauso que creímos inequívocamente irónico, más leña para el fuego que nos calentará en los próximos años. Lo desconcertante es que horas más tarde el británico felicitó a Quintana en las redes sociales y acompañó su enhorabuena con la imagen de su aplauso. O Froome maneja una ironía extrema o es bueno como el corderito de Norit. Las dos posibilidades resultan igual de inquietantes.

 

Fue un gran día para Colombia, que no reinaba en España desde 1987 (y excluyo de esta contabilidad a Shakira, Sofía Vergara y Angie Cepeda). Ese año, Lucho Herrera se proclamó campeón por delante de Dietzen y Fignon. Al triunfo total de Quintana, hay que añadir la proeza de Esteban Chaves, que se fugó a falta de 45 kilómetros para la meta y dejó a Contador compuesto y sin podio.

Angie Cepeda, por si la habían olvidado.

Angie Cepeda o cuando el Pisuerga pasa por Valladolid.

Da pena por Contador, que ha hecho todo lo que estaba en su mano (en sus piernas) por tener un papel un relevante en la carrera (no olvido la operación Formigal), pero es de justicia que la valentía de Chaves/Orica tenga premio. Referidos de nuevo al español, queda la amarga sensación de que es un gran jugador de póker sin cartas; todo lo resiste menos las escaleras, los fulls, los colores…

La mejor noticia, en términos competitivos, es que la venganza está servida. Nairo y Froome continuarán con su particular disputa para disfrute de los aficionados y mayor gloria del ciclismo. Lo más descorazonador es que faltan diez meses hasta el próximo mes de julio.