Y además estará Bárbara Lennie. Qué más se puede pedir.

Y además estará Bárbara Lennie. Qué más se puede pedir.

 

Mañana sábado se celebrará la entrega de los Premios Goya y no son pocos los que ya cargan las escopetas contra la ceremonia. El principal reproche (y es anual) es que los actores aprovechan al acto para criticar al Gobierno español cuando podrían criticar al de Venezuela o al de Corea del Norte, o cuando no deberían criticar nada, está feo mezclar política y cine. A partir de esta premisa, todo resultará un desastre: el presentador, los premiados y la realización. Y no sólo será un desastre, además será un desastre aburrido, “un peñazo”, expresión arrojadiza que ataca el flanco más débil de la profesión: ya se sabe un actor encaja mejor un tomate que un bostezo.