El final del verano el 27 de junio.

El final del verano el 27 de junio.

Lo peor de todo, lo más duro, es que se nos ha terminado el verano el 27 de junio, cuando debía empezar. Lo más amargo es la última sensación, el segundo gol, la primera parte. Lo más terrible es que cuando Chiellini nos clavó el puñal ya estábamos muertos. Nos acabamos en Sudáfrica, no en París.

Desde el último Mundial jugamos el torneo de la nostalgia. Fuimos como el General Custer de gira por los circos del continente. Vendíamos un leve aroma del pasado. Lo intuíamos y sin embargo nos dejamos engañar. La cruda realidad se hizo evidente cuando Italia se plantó frente a nosotros, hirviendo su sangre y helada la nuestra. Un equipo de ida contra otro de vuelta. Solteros contra casados. No hay color.

Leer más