España celebra el primer gol. Foto: RFEF.

España celebra el primer gol. Foto: RFEF.

 

España fue España, la de los últimos nueve años con ciertas interrupciones que son cicatrices que nos aportan carácter. La Selección jugó con el estilo que impusieron aquellos bajitos ilustres, algunos de los cuales todavía resisten y dictan cátedra o marcan gol. La fórmula es conocida: toque y elaboración, ayudas constantes y la portería como un destino irremediable, pero no primordial.

Debe ser terrible jugar contra un equipo así. Es muy posible que, después de correr durante tanto tiempo detrás de la pelota, el rival olvide el motivo de la persecución y comience a pensar en sus cosas, en regar los geranios o en cambiar el aceite al Porsche. En el fondo, eso es domesticar. Conseguir que el león sueñe con ratones y deje de imaginar antílopes y exploradores.

Leer más