Relatos de deporte, cine, política y de lo que sea menester

Etiqueta: Neymar

El Sevilla lo tuvo en la mano y el Barça se lo llevó

Que el balón sea un cuerpo esférico de carácter ingobernable, y que el mundo sea un balón de mayor tamaño (evidentemente pinchado), debería servirnos para entenderlo todo, incluida la final de la Copa del Rey. La diversión de una pelota es cambiar de cara en cada giro. Asumido que el engaño es consustancial al fútbol, la única defensa del fútbol es engañarnos a nosotros.

El Real Madrid venció al miedo

Fue cuestión de liberarse del miedo, de aproximarse al fantasma, de medirse en las carreras, de compararse en estatura. Fue un proceso que necesitó tiempo. Primero fue necesario entender que no había tanta diferencia y a continuación comprender que no había ninguna. El complejo, evidente al inicio, desapareció al final del partido. El Real Madrid venció en el Camp Nou porque no sólo metió más goles, sino que metió más miedo. Cualquier cosa es posible a partir de ahora. Que los guapos lo parezcan menos y que los ogros comiencen a resultar terriblemente atractivos.

Lo más hermoso del fútbol es su capacidad para cambiar el guión y, en consecuencia, para destrozar las crónicas medio escritas (este deporte no soporta que lo prevean y es posible que tampoco soporte a los cronistas). El primer análisis, elaborado en el descanso, analizaba las excesivas precauciones del Real Madrid, al menos de inicio. Al primer golpe de vista quedó claro que para Zidane el orden era más importante que el juego y la pizarra más relevante que el balón. Es obvio que sentía algo muy parecido al miedo.

En esa actitud defensiva, admisible en la ida de unas semifinales (todo llegará), había un reconocimiento de inferioridad que el Real Madrid no puede permitirse en ningún caso, ni siquiera en el Camp Nou. Y menos aún con diez puntos de desventaja.

El plan de arranque dio confianza al Barça, pero le obligó a pensar. Para Messi pudo significar incluso un estímulo. Nada interesa tanto a un genio como un acertijo. Decía Cruyff, muy generoso en este juicio, que todo el mundo sabe jugar al fútbol con espacios. Como casi siempre tenía razón.

A pesar de su interés, Messi no tuvo éxito: lo intentó como delantero entre líneas hasta que confirmó que Casemiro no tiene cosquillas, probablemente carezca incluso de axilas. Después probó como centrocampista y también alternó en la banda izquierda. Además, reclamó un penalti que estuvo muy cerca, pero le faltó un palmo. Apuesto a que todavía busca fórmulas para ganar la partida.

Durante muchos minutos, el Barcelona estuvo más cerca de la victoria sin necesidad de marcar un gol. El simple hecho de dominar el juego sin oposición le concedía una autoridad moral sobre el Clásico. Sin embargo, las pocas veces que el Madrid se desplegó en ataque generó en el ambiente algo muy parecido, sí, al miedo: frío repentino sin que baje la temperatura. No había diferencias de talento cuando el visitante replicaba. No tenía sentido alguno verse inferior.

La fortuna del Madrid es que los jugadores tienen problemas para retener las normas (las de circulación en mayor medida). El equipo que salió en la segunda mitad fue más anárquico y valeroso, mucho más fiel a sí mismo, a sus condiciones naturales. Ni siquiera el gol de Piqué le afectó al ánimo. Benzema lo igualó muy pronto y a partir de entonces el choque cambió por completo, con la presunta víctima lanzada a por el teórico verdugo. El miedo cambió de bando y esa imagen vale más que un triunfo. Cristiano consiguió el gol de la victoria, aunque también pudo lograrlo Bale; si disculpamos al línea es porque debe ser una tortura llevar una bandera y no ondearla de vez en cuando.

Se equivocaron los que daban la historia de esta temporada por escrita, porque esta historia hay que empezar a escribirla a partir de abril. No digo que todo vaya a ser distinto. Sólo insisto en la irritación que le produce al fútbol que le marquen el camino. Vida nueva. Piensen en las posibilidades que esto tiene.

Picas apócrifas

Bravo (1); Alves (-), Piqué (2), Mascherano (1), Alba (1); Rakitic (1) [Turan, (-)], Busquets (2), Iniesta (1); Messi (2), Suárez (1) y Neymar (1).

Keylor Navas (2); Carvajal (1), Pepe (2), Ramos (1), Marcelo (2); Kroos (1), Casemiro (2), Modric (2); Bale (2) [Lucas Vázquez (1)], Benzema (2) [Jesé (1)] y Cristiano (2).

 

 

Funciona con WordPress & Tema de Anders Norén